La prostitución de las vírgenes.


Desde siempre, y como si no existieran grietas en las calles ni en el alma, miró estruendosamente desde su auto a cinco prostitutas que le pegaban al viento ráfagas de colonia barata, las caderas abultadas incitaban al mismísimo dios a pecar deliberadamente en sus carnes.



Asaltamos a Baco y con toda su bebida atravesando nuestras gargantas nos disculpamos frente a el, atropellando las palabras en la lengua.
El nos miro con esos ojos de borracho que le quedan tan bien y asintió encorvando la cabeza hacia el abismo, o así lo creíamos nosotros que deslizábamos los vasos hacia sus muñecas.



Pero es que a veces me confundo, es decir, no me confundo, pienso en dos cosas a la vez y ninguna de las dos tienen nada en comun , eso no es confundirse, es no saber organizar los pensamientos, ordenarlos, tal vez si los ordeno me desconfundise, pero no, si yo no estoy confundido, me quitaron las alas dos veces y me estrelle frente a los escombros de dos cielos que no eran el mismo y dos hermosas divas me sanaron mis heridas calladas.



Las cinco eran casi iguales con envoltorio transparente y duro.
Su trabajo: vender amor.


Subasta

Doy ocho millones por sus senos y dos sonrisas de su boca.

VENDIDA!

Doy mil millones por un beso y un te quiero.

VENDIDA!

doy mi amor por su amor.

OFERTA DENEGADA!






De donde sacas que el amor es un negocio mujer?, lo vi desde mi auto, hoy, cinco. Eran cinco.

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